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November 10, 2025

How Grammy-Winning Engineer Andrew Dawson Makes Imperfection Hit Harder

Cómo Andrew Dawson Convierte el Caos en Energía

La mayoría de los ingenieros limpian las cosas. Andrew Dawson las hace sonar con más fuerza.

En Inside the Mix: Phantogram – “Mister Impossible”, el ingeniero musical ganador de un Grammy conocido por su trabajo con Kanye West y Pusha T muestra qué ocurre cuando dejas de perseguir la perfección y comienzas a perseguir el impacto. En lugar de suavizar los bordes, convierte el ruido, la saturación y la distorsión en herramientas que hacen que la pista se sienta viva. El enfoque de Dawson combina habilidad técnica e instinto creativo, dando como resultado una mezcla con un sonido único en su conjunto.

“Esta canción no necesitaba ser suave”, dice. “Necesitaba golpearte en la cara.”

Esa frase resume toda la sesión y explica por qué esta serie es diferente a cualquier otro Inside the Mix. El proceso de Dawson consiste en moldear cuidadosamente cada elemento mediante la grabación, la edición y la mezcla para lograr su sonido característico.

Cuando la imperfección se convierte en groove

La sesión se abre en medio del caos: loops que chocan, sintetizadores retumbando y baterías que suenan a punto de destrozar los altavoces, con múltiples pistas e instrumentos compitiendo por espacio en la mezcla. Un ingeniero de grabación típico recurriría a herramientas de limpieza. Andrew recurre a Decapitator.

Explica que la distorsión no es solo una textura, es un recurso de arreglo. Al añadir armónicos a los 808 hace que las notas de bajo sean audibles en altavoces pequeños. Al comprimir con contundencia, le da al ritmo un pulso que impulsa la emoción en lugar de la dinámica. Cada instrumento y fuente sonora se manipula para servir al arreglo general, asegurando que estén equilibrados y contribuyan a la sensación prevista de la pista.

Estas no son decisiones de mezcla de audio sacadas de un libro de texto. Son decisiones emocionales, del tipo que surgen tras años en salas donde el feeling importa más que las curvas de frecuencia. El proceso de grabación implica capturar y moldear múltiples pistas, y poder editar y refinar cada elemento es crucial para alcanzar el resultado deseado.

El arte del caos controlado


El arte del caos controlado: Andrew Dawson ajustando niveles en una interfaz de audio de estudio durante la mezcla de “Mister Impossible” de Phantogram.

Lo que hace fascinante a Dawson no es su equipo, sino su contención.
Sabe cuándo dejar algo intacto, cuándo destrozarlo y cuándo dejar que dos sonidos en conflicto peleen por la atención.

En la mezcla de “Mister Impossible”, la batería no se pule; se esculpe para ser peligrosa. Al esculpir la batería y equilibrar la agresividad, Dawson presta mucha atención a los aspectos técnicos de la imagen estéreo, usando los canales izquierdo y derecho para crear espacio y profundidad en la mezcla.
Lo describe como “mezclar como en una actuación”: manejar faders, empujar guitarras con muchos transientes y equilibrar la agresividad con un espacio sutil. Otras técnicas de procesamiento y una gestión cuidadosa de la señal de salida aseguran que el sonido final sea coherente e impactante al escucharlo por los altavoces izquierdo y derecho.

Esa mentalidad separa a un ingeniero de mezcla de un ingeniero de sonido:
Uno busca el control, el otro la conexión.

“No arreglas la energía”, dice. “La enmarcas.”

Caos vocal, precisión emocional

Las voces de Phantogram son un estudio en contraste: el aire etéreo de Sarah Barthel chocando con el rango medio crudo de Josh Carter. El enfoque de Dawson no es mezclarlas a la perfección, sino separarlas emocionalmente. Invierte las reverberaciones de Sarah, distorsiona el tono de Josh y filtra el espacio alrededor de ambos hasta que cada uno habita su propio mundo. Dawson interpreta las ideas musicales de los artistas, moldeando el sonido vocal para reflejar su visión e intención creativas.

Lo llama “emocional EQ”. Cada elección de frecuencia refleja personalidad, no solo equilibrio.

Para cualquiera que esté aprendiendo cómo mezclar voces, este momento se siente como una revelación: la compresión no está para controlar la dinámica, está para hacer que la respiración se sienta cercana, humana y un poco incómoda. Controlar el rango dinámico es crucial para lograr el impacto emocional deseado y asegurar que las voces encajen perfectamente en la mezcla.

Las grabaciones de sonido de alta calidad son la base para una mezcla vocal efectiva, permitiendo capturar y realzar cada matiz y detalle.

A todo volumen, pero con vida


A todo volumen, pero con vida: el productor musical Andrew Dawson mezclando la sesión de “Mister Impossible” de Phantogram en Pro Tools usando plugins y stems multipista.

El final de la serie se adentra en el master bus de Dawson, donde por fin todo encaja.
Apila compresores, saturadores, excitadores y limitadores, pero cada uno con intención.
No persigue el volumen; persigue el movimiento.

Un ingeniero de masterización juega un papel crucial en esta etapa, preparando la mezcla final para su lanzamiento y asegurando que se traduzca bien en todos los sistemas de reproducción.

“No se trata de hacerlo perfecto”, dice. “Se trata de hacer que te mueva.”

En una era en la que cada tutorial de mezcla y masterización predica el balance y el control, la filosofía de Dawson recuerda que la buena ingeniería de sonido tiene más que ver con la emoción que con la precisión.
Dobla las reglas para mantener intacta el alma, y eso es lo que hace que este Inside the Mix sea tan especial.

El enfoque de Dawson ejemplifica tanto la excelencia creativa como la técnica en la producción de audio, mostrando cómo el producto final se beneficia de una comprensión profunda de cada etapa del proceso.

Conclusión para ingenieros de audio y productores

Si estás aprendiendo cómo mezclar canciones, explorando la mezcla y masterización de audio o tratando de hacer que tus pistas suenen más vivas, el proceso de Andrew Dawson ofrece un recordatorio valioso: el gran sonido no surge de las reglas... surge de la intención.

Un título en ingeniería de audio o producción musical puede darte una base sólida, pero lo que realmente da vida a una mezcla es la intención. Es el instinto de empujar, tirar y moldear el sonido hasta que conmueva a alguien.

La habilidad técnica te da claridad.
La emoción le da significado.

Andrew Dawson no muestra cómo arreglar problemas.
Muestra cómo convertir el sonido en sentimiento, y esa es la diferencia entre mezclar y hacer música.

Escrito por puremix