La Parte 2 muestra la filosofía de Andrew en la práctica: la producción y la mezcla no son trabajos separados. Son la misma misión desde ángulos distintos, y la forma más rápida de mejorar es dejar de tratarlas como fases diferentes.
Explica cómo le gusta trabajar cuando dispone de tiempo: un día para limpiar y preparar, y luego alejarse para poder volver con oídos frescos y una mentalidad completamente creativa. Es una elección de flujo de trabajo aparentemente simple que puede cambiarlo todo.
Desde ahí, Andrew profundiza en la columna vertebral de su enfoque de mezcla: compresión sutil a lo largo de múltiples etapas usando subgrupos, permitiendo que los elementos interactúen para que la mezcla se mantenga viva y controlada en lugar de plana y “excesivamente comprimida”. Luego va más allá con un control realista de la sonoridad moderna: cómo ganar la guerra por la sonoridad sin perder pegada, usando expansión y dinámica multibanda para que la gama media parezca más presente mientras se mantienen los transientes intactos.